Una corta lectura para situar en el centro a una de las realidades más invisibilizadas dentro del espectro autista

 

Por el reconocimiento de la discapacidad psicosocial, la protección frente al acoso y la ciudadanía plena de las personas Asperger

El síndrome de Asperger, no conlleva ni discapacidad intelectual ni del lenguaje; sin embargo, su procesamiento neurodivergente impacta en la interacción social, la comunicación pragmática, la regulación emocional y la sensibilidad sensorial, creando unas barreras que derivan en un tipo específico de discapacidad. Por ello, seguimos abogando por el reconocimiento de la discapacidad psicosocial como un paso crucial para que la sociedad entienda y aborde las dificultades que enfrentan las personas en el espectro autista.

 

Este reconocimiento no solo visibiliza el sufrimiento y la ansiedad resultado de vivir en un entorno que no contempla la diversidad neurológica, sino que también promueve la empatía y la inclusión. Por ello, reconocer la discapacidad psicosocial no es una concesión, sino una condición imprescindible para garantizar igualdad de oportunidades y una ciudadanía plena.