¿Por qué nos cuesta tanto pedir ayuda?

El miedo, la culpa y el estigma social suponen una barrera para romper tabúes y dar a la salud mental la misma importancia que la salud física.

Las enfermedades mentales supondrán un problema de salud pública cada vez mayor, por eso es importante pedir ayuda y cuidar de nuestro bienestar mental para conseguir una vida plena y una larga esperanza de vida.

La demanda de ayuda psicológica continúa siendo un tema tabú en nuestra sociedad: Los problemas mentales se asocian erróneamente a persona débiles o necesitadas y muy poca gente se atreve a hablar abiertamente sobre sus problemas de salud mental.

A veces puede resultar muy evidente que un amigo o familiar tiene un problema y necesita ayuda; sin embargo, también es posible que la persona afectada no lo vea así. Esto responde a la falta de conciencia o a una negación de los propios problemas y malestar.

En ese sentido, debemos tener muy presente que la persona afectada pedirá ayuda cuando reconozca sus problemas y se sienta motivada para hacer cambios. Intentar imponerse, coaccionar a esa persona o persuadirla no funciona. Mantener una actitud empática, ofrecer ayuda y no forzarla son algunas de las opciones para acompañar en el proceso de bienestar mental de la persona que queremos.